Declaración de Propósitos

 Se sintetiza en una corta frase en su introducción: "Todo lo hermoso es posible".  

No es posible revisar atentamente la situación general del teatro en nuestro país sin sentirse en parte responsable. Nos sentimos responsables porque somos un grupo joven (en todos los posibles sentidos del la palabra) decididos a realizarnos humana y artísticamente en lo que es nuestra vocación: el arte dramático. Creemos fundamentalmente en su misión educativa y liberadora, creemos que todo lo hermoso es posible y respondemos así a los mas nobles imperativos de nuestra juventud. Nuestra unión tiene por objeto la defensa e ilustración del arte dramático como la principal y más importante de las artes populares.  

  La primera parte de la Declaración está orientada a fundamentar la decisión de conformar una Escuela de Teatro y no solamente un elenco.  

No podremos abordar una labor seria ni de repercusión sin estar antes plenamente preparados para ello. Un equipo dedicado al arte dramático nuevo y vigoroso necesita respaldarse en una consustanciación espiritual, en conocimientos artísticos y técnicos adquiridos en común que lo hagan responsable de sus posiciones estéticas y de sus creaciones frente al público. Por eso necesitamos “nuestra escuela” (…) Estamos todo lo lejos que es posible de querer “inventar” el teatro, convencidos de que es necesario experimentar y asimilar todo lo que se ha hecho de constructivo y de importante en una historia fabulosamente rica en enseñanzas de toda índole No queremos improvisarnos, ya que no estamos apurados por “llegar” a ninguna parte. Estamos apurados por comenzar (…) Cuando hayamos cumplido esta primera intención y no antes, comenzaremos a realizar nuestra labor como teatro. 

  La segunda parte consideraba el sentido del teatro 

El teatro: ese arte “producido y consumido colectivamente, y por lo tanto social en su esencia”, tiene una misión y una responsabilidad (…) debe lograr que los espectadores “superen su restringida individualidad, debe conseguir que se establezca entre ellos una relación mental y afectiva, debe provocar un estado conciente de solidaridad humana”. Fieles a estos principios condicionaremos nuestro repertorio: arte dramático de “contacto”, inspirado en las más altas y progresistas tradiciones
(…)No nos conformaremos con un público reducido y de “élite” por mas fiel y comprensivo que éste fuere. Necesitamos que esa frase, que es ya un lugar común: “el teatro no debe ser privilegio de ninguna clase social”, sea para nosotros una palabra de orden y una línea de conducta.
 

  En su tercera y última parte explicaba la necesidad del Centro de Estudios de Arte Dramático  

Donde lo mejor y más inquieto de todos los esfuerzos aislados, de todas las voluntades creadoras, se reúnan para asimilar experiencias en común y construyan un trampolín de cultura teatral, de información, de asesoramiento 

  El “medio de acción”, la herramienta mas importante para llevar adelante esta tarea sería una publicación    periódica de documentación e información. Pero además se haría una biblioteca especializada, y un archivo de documentación. Desde el Centro se daría todo el apoyo posible a las agrupaciones juveniles que practicaran el arte dramático facilitándoles asesoramiento técnico, el repertorio, y los materiales que pudieran necesitar. Finalmente, señalando que se encuentran ante una tarea ambiciosa que necesitará de sacrificios y esfuerzos, reconocen que un pequeño grupo no podrá resolver todos los problemas que se presentarán, por lo tanto hacen un llamado 
 

Ya lo hemos dicho, creemos que todo lo posible debe intentarse (…) Poetas, escenógrafos, aficionados, actores, estudiosos, técnicos, espectadores, amigos: Nuestras puertas estarán siempre ampliamente abiertas a la juventud de cualquier edad, que quiera mirar alto y golpear fuerte.